lunes, 28 de marzo de 2011

PERSONA Y PERSONALIDAD

Persona y Personalidad.

Boecio define la persona “como una sustancia individual de naturaleza racional”. Todo hombre sin excepción alguna es por nacimiento una persona. Como personas todos los hombres somos absolutamente iguales, no nos diferenciamos uno del otro, pues, un hombre no puede ser más persona que otro, siendo que la esencia misma de todo hombre es, ser racional.
Sin embargo, la experiencia de la vida nos pone en evidencia que hay hombres valiosos, mediocres y aun criminales. ¿ A qué se debe esto?; se debe a que todo ser humano, desde que nace se va desarrollando y va adquiriendo una personalidad más o menos perfecta.
Cabe ahora la pregunta: ¿Cuáles son los elementos básicos que intervienen en la estructura de la personalidad?

Los factores fundamentales son dos:

-         La conformación bio- sociológica que cada ser humano trae consigo al nacer.
-          La acción que ejerce el ambiente sobre cada hombre a lo largo de su vida.
Como las aptitudes hereditarias son muy diferentes en cada persona, y los ambientes que  actúan sobre ella  son distintos, resulta que el producto de este binomio_ la personalidad, es diferente en cada hombre.


Rol de la Herencia y del ambiente en la formación de la personalidad.

Acabamos de ver que la personalidad es producto de la herencia y del ambiente. Asoma la pregunta: ¿Cuál de estos factores es el más importante?
La controversia en lo referente a la importancia relativa de la herencia y del ambiente en el desarrollo de la personalidad, es muy antigua. Perdura actualmente. Resolverla por ahora, es imposible, pues hay muchos argumentos a favor de ambas partes.
Lo importante es tener presente que  ambos factores son indispensables para la formación de la personalidad.
A este respecto dice Woodeworth:

“En qué deberá cifrar sus esperanzas el jardinero: ¿en la preparación cuidadosa del terreno o en la selección de la mejor semilla? El jardinero experto sabe perfectamente bien que ambas son necesarias. Nunca podrá obtener una buena cosecha si siembra semillas inferiores, por fértil que el suelo sea, o, si el terreno es pobre, por óptima que sea la semilla. El desarrollo de la planta es una clara respuesta de la herencia. El desarrollo de la planta es una clara respuesta  de la herencia, presente en la semilla a los estímulos ambientales del suelo, la humedad y la luz solar”.
Cosa análoga tiene lugar en el desarrollo de la personalidad. Un individuo superdotado por la herencia, un terreno fértil para la siembra de los valores y con ello para la formación de una valiosa personalidad.
Por este mismo terreno abandonado o peor aún, con una influencia negativa por parte del ambiente en que vive, se llenara fácilmente de maleza, hábitos malos, y con ello impedirá el florecer de la autentica personalidad.
Por otra parte, un ambiente fino, pleno de estímulos valiosos, no producirá el fruto deseado, si se trata de un individuo con escasas capacidades hereditarias o peor aún un individuos con taras hereditarias.
Por ejemplo.: Claudio Arrau no habría llegado a ser nunca uno de los más grandes pianistas de nuestra época, si no hubiese nacido con capacidades musicales extraordinarias.
Pero tampoco habría llegado a ser lo que fue si hubiese nacido en la cordillera, en un hogar de extrema pobreza, lo cual le habría obligado a trabajar desde muy pequeño o impedido tomar contacto con el piano y hacer fructificar sus capacidades.

Temperamento y personalidad.

Analizando el rol de la herencia y del ambiente en la formación de la personalidad nos detendremos ahora sobre un factor  con que la herencia dota a cada ser humano: el Temperamento.

Aspecto morfológico.
La experiencia nos asegura que tenemos un cuerpo distinto de las demás cosas existentes en el universo. Además, si bien es cierto que la estructura anatómica esencialmente es igual en todos los hombres, sin embargo,  es un hecho que no hay hombres totalmente iguales en cuanto a su aspecto morfológico. Así por ejemplo en cada ser humano son diferentes las dimensiones del cráneo, de la talla que abarca el perímetro del pecho, abdomen, cadera, etc.
En resumen: la “constitución” somática, o sea la estructura corporal, es propia de cada organismo.

Actividad bioquímica.

En el citoplasma  de la célula se realiza la transformación de la materia en energía. Es evidente que para el funcionamiento armónico del organismo, es indispensable el suministro adecuado de todas las substancias necesarias para la conservación y desarrollo de la estructura celular. La falta de una de las substancias en el suministro ordinario, producirá una anomalía en la secuencia normal de la reacción.
 La falta de suministro de elementos vitales, repercutirá necesariamente en el dinamismo funcional del temperamento.

Sistema Neuro- vegetativo.

El sistema Neuro- vegetativo dirige las funciones de la vida vegetativa. Dicho sistema rige las necesidades vitales, como ser: el hambre, la sed, las tendencias sexuales, etc. El sistema Neuro- vegetativo abarca el parasimpático y simpático. El parasimpático entre otras funciones retarda los latidos del corazón; el simpático los acelera.
Según el predominio de uno u otro de estos sistemas, los seres humanos están dotados de diferentes temperamentos.

Sistema endocrino.

Llámanse glándulas endocrinas aquellas que vierten su contenido- las hormonas- directamente en la sangre. Hasta cierto punto, algunos sostienen que la personalidad es una función de las glándulas endocrinas.
Así por ej.: las hormonas producidas por las glándulas tiroides, influyen entre otras cosas en el crecimiento y la viveza mental. La escasa actividad de la tiroides en un niño pequeño da por resultado un estado conocido como cretinismo, en el cual aunque el individuo pueda crecer, conserva las proporciones corporales y características personales de un niño.
Entre otras actividades las hormonas desempeñan un rol decisivo en el aspecto fundamental de la afectividad y de las tendencias.
La hipofunción o hiperfunción de una de las glándulas endocrinas o de una constelación de ellas tiene enorme influencia en el temperamento, pues, influye poderosamente en el dinamismo funcional. 


Definición del Temperamento.

“Un dinamismo funcional Neuro- hormonal, cargado de afectividad, relacionado con una constitución anatómica que el individuo trae consigo al nacer”


De esta definición de temperamento fluyen algunas consecuencias:

-         El equilibrio o desequilibrio de la vida orgánica se reflejará necesariamente en las actividades de la persona humana.
-         El dinamismo temperamental se traducirá en la vida humana en una serie de impulsos y tendencia.
-         El temperamento es una fuente de energía biológica en la cual se enraízan las energías síquicas.
-         El temperamento indica las tendencias y elementos constitucionales innatos y sobre todo las reacciones emotivas del individuo. El temperamento es la base hereditaria, fisiológica, afectiva, de la personalidad del individuo.

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