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jueves, 16 de octubre de 2014

La sexualidad humana

Filosofía y Psicología


Texto alumnos Nº 3.1.
La sexualidad humana
La sexualidad es una dimensión fundamental de nuestro ser personal. Esta se desarrolla a lo largo de toda nuestra vida, por lo que decimos que es dinámica. Además de los aspectos biológicos y psicológicos, los factores socioculturales tienen un papel muy importante en esta transformación; su influencia puede ser positiva y propiciar el desarrollo íntegro, pleno, de la persona, ser un vehículo de crecimiento y expresión personal, o por el contrario, restringirlo y coartarlo.
A diferencia de lo que muchos piensan, la sexualidad humana no sólo abarca las relaciones sexuales, los contactos eróticos y la reproducción. Está vinculada con casi todas las áreas de la vida y, por lo mismo, su aceptación y sana vivencia influyen positivamente en la vida general de la persona. La sexualidad es sólo un elemento esencial de nuestro desarrollo y de nuestra identidad. Ella constituye una forma de expresión de nuestro ser y de nuestros sentimientos más íntimos y una forma y un proceso de comunicación. En la vivencia de la sexualidad ponemos en juego los valores que están en la base de nuestro proyecto de vida.
El ser humano es un todo cuyas partes interactúan; la sexualidad es una de ellas y por eso es necesario entenderla de una manera global y como un aspecto inherente a la persona. No es posible aislarla del resto del individuo, ni entenderla como privativa de las personas que mantienen relaciones sexuales coitales.
La sexualidad supone, expresa y participa del misterio integral de la persona. De allí que no se la pueda entender desde una visión reduccionista. Su carácter integral y plurivalente es un rasgo específico y característico. Por ello es necesario aproximarse a su comprensión considerando las distintas dimensiones que la componen:
Dimensión biológica: las diferencias entre el varón y la mujer se imponen por una serie de caracteres morfológicos, sin embargo la distinción biológica entre el hombre y la mujer es mucho más compleja que la configuración descriptiva de la genitalidad. De tal modo que el sexo biológico contempla 5 categorías básicas: la configuración cromosómica; el sexo gonádico; el sexo hormonal, la estructura reproductiva interna y la genitalidad.
Dimensión psicológica: la sexualidad en el ser humano no se limita a ser una “necesidad” (dimensión biológica), sino que se expande en el camino del deseo (dimensión psicológica) llegando a ser vivencia y comportamiento sexual humano. La dimensión psicológica introduce el sentido en la sexualidad humana;. Entre las categorías que incluye esta dimensión está la identidad sexual y el desarrollo sexual.
Dimensión sociocultural: el ser humano es un ser cultural también en su sexualidad; porque tiene una historia, es una historia y construye historia. La tradición la alcanza en la cultura en que vive.
Se hace parte de esa historia cuando la asume conscientemente y construye su historia cuando asume la responsabilidad personal y colectiva como ser social frente al momento presente. Existen una serie de espacios y canales de socialización de la sexualidad humana. Entre los más importantes están la familia de origen, la escuela, el grupo de pares, la religión, las normas sociales, los medios de comunicación.

Dimensión ética-filosófica: La sexualidad no es un concepto “abstracto”, la sexualidad se vive, se pone en acción y se juega en las experiencias de la vida diaria, en lo cotidiano. La dimensión ética parte de la noción de la persona, hombre y mujer, como valor en sí misma. Esta va asumiendo a lo largo de su vida diversos valores y se convierte, por lo tanto, en una portadora de ellos, los cuales también jerarquiza a la luz de sus experiencias y vida personal. Constantemente está revisando sus valores y replanteándose su jerarquía, lo que lleva a conformar su conciencia. La ética se convierte así en el contexto valorativo que orienta el ser y el actuar de la persona. Desde allí hace sus opciones y le da un sentido a su vida. En el plano de la sexualidad es justamente la dimensión ética la que en última instancia define cómo va a ser esta vivencia en el individuo. Esto quiere decir que los valores asumidos por la persona se ven reflejados en sus actitudes, sentimientos y comportamientos respecto de lo sexual.



Texto alumnos Nº 3.2.
Identidad sexual: la personalidad femenina y masculina
Dentro del concepto de identidad personal hay una dimensión importante que es nuestra identidad sexual y que resulta interesante de analizar como una dimensión separada, si bien esta separación es artificial, puesto que nuestra sexualidad forma parte integral y constitutiva de nuestra identidad personal: somos hombres y mujeres desde el momento de nuestra concepción y aprendemos a asumir nuestra identidad sexual a lo largo de nuestras vidas.
Nuestra identidad sexual parte desde el momento mismo de la concepción, en el mensaje genético de la unión del óvulo con el espermio. Al nacer la guagua, la primera pregunta que todos formulamos es ¿fue varón o mujer? A medida que el niño o la niña crece, irá adquiriendo las características propias de su sexo a través del aprendizaje que se da primordialmente en la familia y a través de los modelos de ser hombre y mujer que le presenta su ambiente. Los roles asociados al sexo femenino o al masculino en nuestra sociedad difieren entre sí. Así, la dulzura, la suavidad y la ternura son características
“deseables” para las niñas y la brusquedad y la agresividad son mucho mejor toleradas cuando las manifiestan niños varones. Los niños aprenden a comportarse “como hombres” y “como mujeres”, a través de la imitación y la identificación con el progenitor del mismo sexo. Los padres, la familia y la sociedad en general refuerzan el que se aprendan las conductas que se asocian al propio sexo. O sea, las niñas reciben la aprobación por comportarse “en forma femenina” y los niños reciben aprobación por comportarse “de forma masculina”.
Por tanto puede afirmarse, en términos generales, que las identidades femenina y masculina están influenciadas por la carga biológica de los individuos al nacer y por las experiencias de aprendizaje que se dan en relación al ambiente, a los padres y a los adultos importantes en la vida de niños y niñas. En este sentido es interesante señalar que las prácticas de crianza infantil difieren entre culturas y también en el tiempo, y lo que resulta deseable en determinada sociedad no necesariamente lo es en otra”.

Texto alumnos Nº 3.3.
Somos psicosocialmente sexuados
No sólo somos biofisiológicamente sexuados, sino que también nuestro psiquismo, toda nuestra organización social y nuestra cultura son sexuados.
Desde el nacimiento asignamos nombres, vestidos, juguetes, actividades, etc., sexuados. Incluso se nos supone una manera de ser, aficiones, pensamientos y deseos sexuados. Antes de que el niño o la niña tomen conciencia de su identidad sexual, le asignamos un rol sexuado que afecta a, prácticamente, todas las dimensiones y actividades de su vida. Todas las sociedades y culturas asignan actividades específicas al hombre y a la mujer, aunque lo hacen de forma, a veces, muy distinta. Estas asignaciones no se basan, en general, en diferencias biológicas, sino que, en la mayoría de los casos, se basan en formas de funcionamiento social que se han cristalizado a lo largo de la historia.
Hacia los dos y tres años, niñas y niños toman conciencia de su identidad sexual (se autodefinen como niño o niña) y, simultáneamente, comienzan un proceso de aprendizaje e interiorización de las funciones que la sociedad considera propias de la niña o del niño (roles de género).
La identidad sexual: soy hombre o soy mujer, pasa a ser una categoría permanente de los juicios que el sujeto hace de sí mismo, tal vez la más importante, y el rol de género, aquel que más define la vida de las personas a lo largo de su ciclo vital. ¿Qué otra cosa cambia más la forma de estar en el mundo que el hecho de ser hombre o mujer?
También desde edades muy tempranas, los 3 y 4 años, niños y niñas manifiestan intereses sexuales, se autoexploran, hacen preguntas, se observan, construyen sus propias teorías sobre su origen, la reproducción,
etc., y ponen de manifiesto conductas sexuales a través de los juegos y otras conductas. Es decir, expresan en conductas su sexualidad. La conducta sexual es una de las conductas humanas más significativas en todas las edades de la vida, sea cual sea la forma concreta que adopte en cada sujeto.

A la conducta sexual observable subyacen los deseos, los sentimientos y las fantasías, que son elementos fundamentales de la psicología sexual. Estos se especifican y consolidan en la pubertad y permanecen a lo largo de todo el ciclo vital. Por tanto para entender la sexualidad, no basta con conocer la anatomía y la fisiología sexual, sino que es necesario tener en cuenta también la psicología sexual y la cultura en la que el individuo vive”.

Actividad: después de la lectura elaborar una definición de sexualidad incorporando todos los elementos que aparecen en el texto. 

viernes, 13 de abril de 2012

Pasos en resolución de problemas

Pasos en resolución de problemas

Percepción del problema:
darse cuenta que uno tiene un problema y que es necesario buscarle una solución.

Sin este paso, el resto no tiene sentido.

Definición del problema:
describir en palabras lo que se percibió como problema en la etapa anterior,

considerando todos los elementos que lo conforman y dejando afuera los elementos que no constituyen el

problema. Uno le pone nombre al problema y lo caracteriza. Por ejemplo, “este es un problema de pareja y

consiste en...” o “este es un problema de hábitos de estudios y consiste en...”

Explicaciones acerca del problema:
establecer relaciones entre el problema y sus posibles causas. Se

genera hipótesis acerca de por qué ocurre el problema. Esta etapa es fundamental para orientar la búsqueda

de alternativas de solución.

Generación de alternativas de solución:
generar la mayor cantidad de alternativas de solución frente al

problema. Mientras más sean las alternativas planteadas, mayor será la probabilidad de encontrar la respuesta

correcta. A esto también se le llama pensamiento divergente, cuyo supuesto dice que cada problema

tiene múltiples posibilidades de solución.

Elección de la solución más adecuada:
evaluar las alternativas planteadas desde el punto de vista de la

factibilidad, de la ética y de la adecuación al problema planteado, para escoger una y llevarla a la práctica. A

esto también se le llama pensamiento convergente.

Evaluación de la alternativa elegida:
verificar si la alternativa elegida fue útil o no para resolver la situación.

Equivale a un monitoreo del proceso de resolución del problema. Cuando, a pesar de la puesta en marcha

de la alternativa elegida, el problema sigue vigente, se comienza nuevamente con las etapas del proceso.

A menudo los problemas se perpetúan porque se descuida este último paso del proceso.


Analiza la siguiente situación hipotética.


“El grupo está en un barco que naufraga. Ustedes quedan como únicos sobrevivientes.

Tienen un bote salvavidas, y alcanzan a ver una isla cercana donde pueden ir. Deben

elegir diez objetos que llevarán en el bote, pensando que en la isla puede que les toque

vivir mucho tiempo. La isla se ve llena de vegetación”.


Actividad:

Encontrar soluciones al problema planteado siguiendo las etapas

del proceso de resolución de problemas. Los grupos comparten

sus propuestas escritas.

martes, 24 de mayo de 2011

GUIA DE TRABAJO "EL SEÑOR DE LAS MOSCAS"

FILOSOFÍA Y PSICOLOGÍA 3º AÑO MEDIO
ACTIVIDADES POSTERIORES AL VISIONADO DE LA PELICULA “El SEÑOR DE LAS MOSCAS”
Trabajo grupal de 3 integrantes
Ordenar las siguientes acciones de acuerdo con el desarrollo de la película.
Prendieron fuego por primera vez utilizando un lente. Se dividieron en dos grupos. Fueron recatados por un militar. Naufragaron en el mar. Pidieron auxilio a un helicóptero. Cazaron un jabalí. Confundieron a uno de sus compañeros con un monstruo. Sufrieron los rigores de una tormenta. Piggy muere atropellado por una enorme piedra.
  • Describir con imágenes y palabras:

<><><><><><><><>
IMAGEN
PALABRAS
LA ISLA


LOS JUEGOS


LA TORMENTA




Discutir en equipo:
¿Cómo resolvieron los niños las siguientes necesidades?
- Prender fuego.
- Diferenciar alimentos comestibles de lo venenosos.
- Cazar animales.
- Organizar el grupo.
 - Resumir la película a partir de las siguientes palabras claves: película, aventuras, liderazgo, grupo, niños, isla, caverna, fuego, costumbres, selva, mar, juego.
- Construir un nuevo relato modificando los personajes, los escenarios o las acciones.
- Contar esta nueva historia por medio de una historieta.
- Hacer un compendio de las novelas clásicas de la literatura infantil.

lunes, 28 de marzo de 2011

PERSONA Y PERSONALIDAD

Persona y Personalidad.

Boecio define la persona “como una sustancia individual de naturaleza racional”. Todo hombre sin excepción alguna es por nacimiento una persona. Como personas todos los hombres somos absolutamente iguales, no nos diferenciamos uno del otro, pues, un hombre no puede ser más persona que otro, siendo que la esencia misma de todo hombre es, ser racional.
Sin embargo, la experiencia de la vida nos pone en evidencia que hay hombres valiosos, mediocres y aun criminales. ¿ A qué se debe esto?; se debe a que todo ser humano, desde que nace se va desarrollando y va adquiriendo una personalidad más o menos perfecta.
Cabe ahora la pregunta: ¿Cuáles son los elementos básicos que intervienen en la estructura de la personalidad?

Los factores fundamentales son dos:

-         La conformación bio- sociológica que cada ser humano trae consigo al nacer.
-          La acción que ejerce el ambiente sobre cada hombre a lo largo de su vida.
Como las aptitudes hereditarias son muy diferentes en cada persona, y los ambientes que  actúan sobre ella  son distintos, resulta que el producto de este binomio_ la personalidad, es diferente en cada hombre.


Rol de la Herencia y del ambiente en la formación de la personalidad.

Acabamos de ver que la personalidad es producto de la herencia y del ambiente. Asoma la pregunta: ¿Cuál de estos factores es el más importante?
La controversia en lo referente a la importancia relativa de la herencia y del ambiente en el desarrollo de la personalidad, es muy antigua. Perdura actualmente. Resolverla por ahora, es imposible, pues hay muchos argumentos a favor de ambas partes.
Lo importante es tener presente que  ambos factores son indispensables para la formación de la personalidad.
A este respecto dice Woodeworth:

“En qué deberá cifrar sus esperanzas el jardinero: ¿en la preparación cuidadosa del terreno o en la selección de la mejor semilla? El jardinero experto sabe perfectamente bien que ambas son necesarias. Nunca podrá obtener una buena cosecha si siembra semillas inferiores, por fértil que el suelo sea, o, si el terreno es pobre, por óptima que sea la semilla. El desarrollo de la planta es una clara respuesta de la herencia. El desarrollo de la planta es una clara respuesta  de la herencia, presente en la semilla a los estímulos ambientales del suelo, la humedad y la luz solar”.
Cosa análoga tiene lugar en el desarrollo de la personalidad. Un individuo superdotado por la herencia, un terreno fértil para la siembra de los valores y con ello para la formación de una valiosa personalidad.
Por este mismo terreno abandonado o peor aún, con una influencia negativa por parte del ambiente en que vive, se llenara fácilmente de maleza, hábitos malos, y con ello impedirá el florecer de la autentica personalidad.
Por otra parte, un ambiente fino, pleno de estímulos valiosos, no producirá el fruto deseado, si se trata de un individuo con escasas capacidades hereditarias o peor aún un individuos con taras hereditarias.
Por ejemplo.: Claudio Arrau no habría llegado a ser nunca uno de los más grandes pianistas de nuestra época, si no hubiese nacido con capacidades musicales extraordinarias.
Pero tampoco habría llegado a ser lo que fue si hubiese nacido en la cordillera, en un hogar de extrema pobreza, lo cual le habría obligado a trabajar desde muy pequeño o impedido tomar contacto con el piano y hacer fructificar sus capacidades.

Temperamento y personalidad.

Analizando el rol de la herencia y del ambiente en la formación de la personalidad nos detendremos ahora sobre un factor  con que la herencia dota a cada ser humano: el Temperamento.

Aspecto morfológico.
La experiencia nos asegura que tenemos un cuerpo distinto de las demás cosas existentes en el universo. Además, si bien es cierto que la estructura anatómica esencialmente es igual en todos los hombres, sin embargo,  es un hecho que no hay hombres totalmente iguales en cuanto a su aspecto morfológico. Así por ejemplo en cada ser humano son diferentes las dimensiones del cráneo, de la talla que abarca el perímetro del pecho, abdomen, cadera, etc.
En resumen: la “constitución” somática, o sea la estructura corporal, es propia de cada organismo.

Actividad bioquímica.

En el citoplasma  de la célula se realiza la transformación de la materia en energía. Es evidente que para el funcionamiento armónico del organismo, es indispensable el suministro adecuado de todas las substancias necesarias para la conservación y desarrollo de la estructura celular. La falta de una de las substancias en el suministro ordinario, producirá una anomalía en la secuencia normal de la reacción.
 La falta de suministro de elementos vitales, repercutirá necesariamente en el dinamismo funcional del temperamento.

Sistema Neuro- vegetativo.

El sistema Neuro- vegetativo dirige las funciones de la vida vegetativa. Dicho sistema rige las necesidades vitales, como ser: el hambre, la sed, las tendencias sexuales, etc. El sistema Neuro- vegetativo abarca el parasimpático y simpático. El parasimpático entre otras funciones retarda los latidos del corazón; el simpático los acelera.
Según el predominio de uno u otro de estos sistemas, los seres humanos están dotados de diferentes temperamentos.

Sistema endocrino.

Llámanse glándulas endocrinas aquellas que vierten su contenido- las hormonas- directamente en la sangre. Hasta cierto punto, algunos sostienen que la personalidad es una función de las glándulas endocrinas.
Así por ej.: las hormonas producidas por las glándulas tiroides, influyen entre otras cosas en el crecimiento y la viveza mental. La escasa actividad de la tiroides en un niño pequeño da por resultado un estado conocido como cretinismo, en el cual aunque el individuo pueda crecer, conserva las proporciones corporales y características personales de un niño.
Entre otras actividades las hormonas desempeñan un rol decisivo en el aspecto fundamental de la afectividad y de las tendencias.
La hipofunción o hiperfunción de una de las glándulas endocrinas o de una constelación de ellas tiene enorme influencia en el temperamento, pues, influye poderosamente en el dinamismo funcional. 


Definición del Temperamento.

“Un dinamismo funcional Neuro- hormonal, cargado de afectividad, relacionado con una constitución anatómica que el individuo trae consigo al nacer”


De esta definición de temperamento fluyen algunas consecuencias:

-         El equilibrio o desequilibrio de la vida orgánica se reflejará necesariamente en las actividades de la persona humana.
-         El dinamismo temperamental se traducirá en la vida humana en una serie de impulsos y tendencia.
-         El temperamento es una fuente de energía biológica en la cual se enraízan las energías síquicas.
-         El temperamento indica las tendencias y elementos constitucionales innatos y sobre todo las reacciones emotivas del individuo. El temperamento es la base hereditaria, fisiológica, afectiva, de la personalidad del individuo.

jueves, 14 de octubre de 2010

ABUSO SEXUAL

Se define como abuso sexual la situación en la que un adulto o una persona al menos cinco años mayor (el abusador), involucra a otra (el abusado) en actividades sexuales de cualquier índole (insinuaciones, caricias, exhibicionismo, voyeurismo, masturbación, sexo oral, penetración anal o vaginal).
Estas actividades no son acordes al desarrollo psicosexual de la víctima, quien no da su consentimiento, ni logra comprender la situación.
Generalmente el abusador utiliza el poder que tiene sobre su víctima, para implicar su participación en dichas actividades sexuales y utiliza maniobras coercitivas tales como el chantaje, la manipulación, el engaño, la fuerza y la amenaza.
Se distinguen dos tipos de abuso sexual:
• Abuso sexual extrafamiliar: el abuso es cometido por una persona que no pertenece a la familia de la víctima. En este caso el abusador puede ser un extraño o alguien conocido del abusado o de su familia.
• Abuso sexual intrafamiliar: el abusador es un miembro de la familia del abusado.
Se ha demostrado que en la gran mayoría de los casos, el abuso es perpetrado por un conocido, tratándose de familiares o personas que forman parte del entorno social inmediato de la víctima.
MITOS Y FALSAS CREENCIAS SOBRE EL ABUSO SEXUAL
A pesar de ser un fenómeno presente a lo largo de la historia, sólo recientemente se ha advertido una preocupación y conciencia respecto de la magnitud e impacto del abuso sexual en la opinión pública. Lo cual no significa que hoy en día existan mayores tasas de abuso, sino que está siendo mayormente reconocido como problema.
La falta de información y el secreto alrededor del abuso sexual han facilitado la aparición de una serie de mitos o falsas creencias en torno al tema, de los cuales mencionamos algunos:
Sólo las mujeres sufren de abuso sexual: Si bien las víctimas de abuso sexual son prioritariamente mujeres o niñas, éste es un problema que también afecta a los varones. Es probable que se denuncien menos los abusos cometidos hacia los varones por temor al señalamiento o estigma social que implica.
El abuso sexual es un problema poco frecuente: El abuso sexual es un problema que afecta a muchísimos niños, adolescentes y jóvenes. Diversos estudios señalan que un 20% de las niñas y un 10% de los niños sufren algún tipo de abuso sexual antes de cumplir los 18 años.
El abuso sexual sólo se da en los niveles socioeconómicos bajos. El abuso sexual es un problema que ocurre en todas las clases sociales.
El abusador es un loco, de apariencia peligrosa: Los abusadores son expertos en el arte de la seducción. Saben cómo ganar la confianza de sus víctimas y de sus familias y, a veces, también saben cómo ganar el reconocimiento social de los demás. Son personas con una apariencia absolutamente normal, lo que dificulta creer que determinada persona haya cometido un abuso de esta naturaleza.
Los niños y los jóvenes mienten o inventan cuando denuncian un abuso: Los niños y jóvenes no mienten sobre estas materias, por el contrario, tienden a ocultarlo y no contarle a nadie lo ocurrido.
Las personas abusadas son responsables del abuso: En ocasiones se cree que las personas abusadas han incitado o provocado al abusador. Es importante considerar que la conducta erotizada de un niño es siempre consecuencia y no la causa de un abuso. Por otra parte, cuando el afectado es un adolescente, es probable que éste haya sido abusado durante muchos años y que el abusador haya asegurado su participación. Siempre existe una diferencia física, de edad y de experiencia entre un abusado y un abusador. Por lo tanto, el abusador es siempre el responsable del abuso y el abusado nunca es responsable.
Si esto le ocurriera a una persona cercana nos enteraríamos: Resulta fundamental recordar que los abusadores utilizan su poder sobre la víctima para asegurar que ésta guarde silencio.
El abuso sexual cometido por un conocido no consiste en un ataque violento o un evento aislado. Por el contrario, es un proceso relacional complejo, que se desarrolla paulatinamente a lo largo del tiempo. Por ello, es importante considerar que, por lo general, una persona es abusada durante varios años.
Al inicio del proceso abusivo el abusador comienza a seducir a su víctima, tratando de ganar su confianza. Poco a poco la incita a participar en actividades sexuales, ofreciéndole regalos a cambio o engañándola al decirle que se trata de juegos o formas de expresar el cariño.
Estas actividades son gradualmente intrusivas.
Paralelamente a la involucración en actividades sexuales, el abusador impone a su víctima una “ley del silencio”. Le prohibe contar lo que está ocurriendo, valiéndose de la amenaza y del
amedrentamiento. Advierte sobre las desgracias que pueden ocurrir si la víctima divulga el abuso, señalándole que además nadie le va a creer. Junto con lo anterior, el abusador comienza a culpar a su víctima, convenciéndola que ella fue quien lo provocó.
La víctima, generalmente, pasa años atrapada en esta dinámica y tarda mucho en abrirse a alguien. En ocasiones, gracias a la atenta mirada y abierta acogida de adultos sensibles, el abuso es descubierto en fases más tempranas. Sin embargo, muchas veces éste no se descubre hasta la adolescencia, cuando el o la joven temen que sus hermanos u otros niños sean abordados por su abusador. Desgraciadamente, a veces la divulgación no llega nunca.
Frente al abuso cometido por un conocido la víctima ve fuertemente vulnerada su capacidad para confiar en otros, e internaliza el mensaje “quien te quiere te daña”. Junto con lo anterior, desarrolla un autoconcepto negativo, sintiéndose “sucio”, “malo” y “culpable”.
El abuso sexual es un fenómeno que trasciende al abusador y la víctima. Podemos referirnos a un sistema abusivo, en el cual también participan terceros.
Terceros son las personas que rodean a la víctima y al abusador e incluye a otros familiares y a todos los agentes sociales y comunitarios. Los terceros tienen una importancia fundamental dentro del sistema abusivo, pues son quienes pueden descubrir el abuso y denunciar el hecho. Cuando los terceros o el entorno acogen la denuncia y protegen al niño o joven, el abuso se detiene. Por el contrario, si dudan de su relato y no hacen nada al respecto, el niño o joven afectado puede sufrir una revictimización. Tan dañino como el abuso mismo, es que nadie crea en el relato de la víctima y que nadie la proteja después de la denuncia.

DEPRESIÓN

Habitualmente, las personas experimentan un amplio abanico de estados del ánimo*, que varían entre lo normal, elevado o deprimido, y sienten que tienen cierto control sobre éste y su afectividad.
*Estado de ánimo: estado emocional interno continuo de una persona.
La depresión es un trastorno en el que la persona que lo padece pierde la sensación de control sobre su estado de ánimo y su afectividad, y experimenta un fuerte malestar general. Las personas con depresión muestran pérdida de energía e interés por las actividades habituales, sentimientos de culpa, dificultad para concentrarse, pérdida de apetito, a veces pensamientos de muerte o suicidio. También manifiestan cambios en su nivel de actividad, en sus funciones cognoscitivas, lenguaje y funciones vegetativas (sueño, apetito, actividad sexual, y otros ritmos biológicos).
Generalmente este trastorno origina un deterioro del funcionamiento interpersonal, social y laboral (rendimiento académico en adolescentes).
Existen múltiples clasificaciones de tipos de depresión en uso, mencionamos una a continuación que distingue entre:
• Depresión Reactiva: está fuertemente ligada a situaciones desencadenantes externas. Los síntomas suelen presentarse con menor intensidad y oscilar según las circunstancias.
• Depresión Endógena: tiene factores desencadenantes internos, se distingue especialmente por la intensidad y la cantidad de sus síntomas.
Cabe destacar que el tratamiento farmacológico de ambos tipos de depresión tiende a ser el mismo.
ETIOLOGÍA
Se han identificado múltiples causas de la depresión, las que generalmente, interactúan entre sí:
• Predisposición biológica: herencia, alteración hormonal o bioquímica.
• Biográfica: estilo de personalidad, estilo de crianza, características familiares.
• Situaciones ambientales: situaciones estresantes (por ejemplo, cesantía), conflictos (por ejemplo, separación matrimonial), fracaso (económico), pérdidas (abandono amoroso, duelo).
MANIFESTACIONES CLÍNICAS
La falta de energía, el humor deprimido, la pérdida de interés y de la capacidad para el placer son síntomas claves de la depresión. Generalmente la persona deprimida distingue su estado de un estado normal de tristeza. Además en la depresión se puede observar:
Alteraciones emocionales:
• Ansiedad.
• Tristeza.
• Irritabilidad.
Alteraciones del pensamiento:
• Dificultad para concentración y memoria, dificultad para tomar decisiones.
• Desinterés.
• Indecisión.
• Desesperanza, visión negativa del mundo y de sí mismo.
• Ideaciones suicidas: 75% de los pacientes deprimidos piensan en suicidio, 10 a 15% lo cometen.
• Disminución de la velocidad y amplitud del discurso.
Alteraciones somáticas:
• Trastorno del sueño: dificultad para dormir, especialmente despertar precoz y múltiples despertares en la noche; o bien aumento del sueño.
• Alteración de la alimentación: generalmente disminuye el apetito (aunque en algunos pacientes éste aumenta).
• Cambio de peso.
• Disminución de la libido.
• Fatiga, falta de energía.
Alteración de los ritmos vitales:
• Puede alterar la regularidad del ciclo menstrual.
• Muchos pacientes observan las variaciones diurnas de sus síntomas, que tienen mayor intensidad por la mañana y se reducen considerablemente en el transcurso del día.
Alteración de la conducta:
• Llanto.
• Agitación/lentificación.
• Aislamiento de familia y amistades.
• Mutismo.
• Abandono de actividades que antes producían placer.
• Lentitud psicomotora generalizada.
El bajo rendimiento académico, el abuso de sustancias, las conductas antisociales, los problemas de conducta pueden ser síntomas de depresión en adolescentes.
Es importante destacar que los síntomas causan un observable sufrimiento, deterioro social, ocupacional o de otras áreas importantes.
TRATAMIENTO
La mayoría de las depresiones tienden a la recuperación, incluso de manera espontánea. Lo que hace indispensable el tratamiento es la disminución del período de sufrimiento emocional, las consecuencias de la enfermedad y prevenir el riesgo de suicidio.
El tratamiento se centra en farmacoterapia y psicoterapia individual.
El plan terapéutico debe encaminarse a los síntomas inmediatos y también al bienestar posterior del paciente, reduciendo el número y la gravedad de los factores estresantes.

Resiliencia

Resiliencia es un término originado en la metalurgia que se refiere a la capacidad de los metales de resistir un impacto y recuperar su estructura.
En las ciencias sociales, se refiere a la capacidad humana de hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas y salir de ellas fortalecido.
La capacidad de resiliencia se prueba en situaciones de estrés agudo y prolongado como son por ejemplo: la pérdida inesperada de un ser querido, el maltrato y abuso físico y/o psicológico, abandonos afectivos, fracaso escolar persistente, catástrofes naturales y extrema pobreza.
Hay factores que actúan como muro de contención en situaciones límites:
• autoconcepto amplio y sólido con percepción de las propias debilidades, habilidades y competencias;
• Vínculo(s) afectivo(s) de aceptación básica e incondicional;
• Red social que proporciona sentido de pertenencia y ayuda concreta;
• sentido de humor que suaviza las asperezas y aminora el dolor;
• Creatividad que imagina y moviliza recursos para la solución de problemas;
• sentido de transcendencia que permite darle significado a las experiencias difíciles.

Crisis de la adolescencia

Según Erik Erikson (Erikson, E., 1968, Identidad, juventud y crisis . Paidós, Buenos Aires), en la etapa de la adolescencia se da una crisis normativa cuyo eje central es la identidad. En su teoría explicativa, Ericsson distingue tres formas principales de elaboración de la identidad en la adolescencia: difusión de identidad, confusión de identidad e identidad negativa. La difusión de identidad correspondería a la búsqueda que hace el adolescente para ampliar su campo de experiencias, para lo cual abandona formas de conducta y rasgos de comportamiento característicos de su modo de ser y que le daban seguridad. El sacrificio de la estabilidad se ve compensado por el beneficio de nuevas vivencias emocionales, y cogniciones relativas a valores diferentes.
Es lo que se ha denominado “la extensión del yo”. En la confusión de identidad en lugar de un enriquecimiento del sentido de identidad se produce un empobrecimiento y una disipación de los logros emocionales, cognitivos y morales. En lugar de una nueva visión de sí mismo, más potente, el joven se sumerge en un estado de turbulencia interna y un aislamiento de la realidad. Así el adolescente frente a la incapacidad de asumir un rol, se evade de distintas maneras: dejando de asistir a la escuela, abandonando el trabajo o aislándose en actitudes inadecuadas e incomprensibles.
Para Erik Erikson la identidad negativa correspondería a la elaboración del sentimiento de falta de una identidad aceptable, el que se expresaría a través de una hostilidad desdeñosa hacia los roles que se presentan en la sociedad como adecuados o deseables. Se prefiere elegir una identidad contraria a la que la sociedad sugiere, antes que permanecer sin identidad. Cuando el adolescente no logra un compromiso intenso e inmediato con un rol determinado, puede caer en el aislamiento social, las drogas, la delincuencia, lo que le implica evitar o en el mejor de los casos postergar su identidad.
Bien encarado, asumidos solo como momentos de un continuo y sin rigidizaciones prematuras, la confusión de identidad y la identidad negativa no son irreversibles, y pueden llevar al logro de una identidad positiva, la que permitiría al joven ampliar las fronteras de su mundo y experimentar bienestar psicológico.

Salud mental

Interesa que el alumno conozca que tradicionalmente la salud mental se ha referido a la ausencia de enfermedades mentales y que actualmente existe un concepto más amplio, que incluye la actualización de las propias potencialidades en una relación de respeto recíproco con el entorno social y el medio ambiente. Así hoy se entiende por salud mental “ la capacidad de las personas y de los grupos para interactuar entre sí y con el medio ambiente de modo de promover el bienestar subjetivo, el desarrollo y uso óptimo de las potencialidades cognitivas, afectivas, relacionales, en concordancia con la justicia y el bien común”, (Ministerio de Salud, (1993), “Políticas y Plan Nacional de Salud Mental”. Publicaciones de Salud Mental, Nº1). A esta conceptualización se le ha llamado también bienestar biopsicosocial, que privilegia una aproximación holística a los problemas, abarcando tanto aspectos biológicos como psicosociales.
En los modelos de salud mental tradicional, la unidad de análisis era el individuo y el foco se encontraba en sus conflictos y déficits. En el modelo de bienestar biopsicosocial el foco se pone en el contexto en el que se dan los problemas, incluyendo al individuo y las unidades sociales más amplias como la familia, la comunidad escolar y el barrio. Se integran, en una perspectiva de calidad de vida, aspectos como los valores y creencias, y se enfatiza la capacidad que tienen los individuos y los grupos sociales de hacerse cargo de su propio bienestar. Se enfatiza que desde esta perspectiva la salud física y psicosocial del adulto dependen en gran medida de los hábitos y creencias sobre la salud y de los estilos de vida que adopte el sujeto en su adolescencia.

Análisis de situaciones

Situación 1
Marcela y José pololean desde hace varios meses. En el último tiempo han estado conversando sobre acostarse porque piensan que de esa manera podrán conocerse mejor y profundizar su relación de pareja. Marcela no está muy decidida a hacerlo porque tiene miedo de quedar embarazada. José está tratando de convencerla diciéndole: “Por una vez que lo hagamos no vas a quedar embarazada”.
Preguntas para el análisis
• ¿Cómo crees tú que se siente Marcela frente a la actitud de José?
• ¿Cómo se siente José ante la actitud de Marcela?
• ¿Qué opinas tú acerca de la respuesta de José?
• ¿Qué deberían hacer Marcela y José?
• ¿Qué harías tú en el caso de ellos?

Situación 2
Lucía y Esteban hace poco tiempo que “andan”. Las últimas veces en que han estado juntos han ido progresivamente aumentando los niveles de intimidad en las caricias. Esteban está confundido pues no está seguro si tener o no relaciones sexuales y no se atreve a hablar de ello con Lucía. Ella está preocupada porque cree que Esteban no quiere tener relaciones sexuales para no comprometerse más profundamente con ella.
Preguntas para el análisis
• ¿Qué piensan respecto de lo que Lucía piensa de Esteban?
• ¿Qué le responderían Uds. a Lucía?
• ¿Por qué creen Uds. que Esteban está confundido?
• ¿Qué le aconsejarían a Esteban?
• ¿Es posible comprometerse sin que necesariamente se deba llegar a tener relaciones sexuales?

Situación 3
Sergio y Teresa llevan algunos meses pololeando y han decidido comenzar a tener relaciones sexuales.
Teresa le comenta a Sergio que ha escuchado decir a sus amigas que “hacerlo con condón le quita espontaneidad a la relación”. Él está preocupado pues no quiere comenzar a tener relaciones sexuales sin tomar medidas de prevención y quiere hablar de ello con Teresa, pero no se atreve pues tiene miedo que Teresa piense que él no confía en ella.
Preguntas para el análisis
• ¿Qué piensan respecto de lo que las amigas de Teresa dicen sobre el uso del condón?
• ¿Qué le responderían Uds. a Teresa?
• ¿Por qué creen Uds. que Sergio no se atreve a hablar con Teresa?
• ¿Qué opinan de comenzar a tener relaciones sexuales sin medidas de prevención?
• ¿Qué le aconsejarían a Sergio? ¿Y a Teresa?

El impulso sexual en la adolescencia

Durante la adolescencia aumenta el impulso sexual, el cual puede alcanzar gran intensidad. Al principio el impulso tiende a estar dirigido principalmente hacia el logro del propio placer. Después irá evolucionando, desde una búsqueda de la propia satisfacción, hacia una sexualidad que se completa en el salir de sí mismo hacia el encuentro con el otro.
Existen diferencias en la manifestación del impulso sexual entre muchachos y muchachas, las que se deben tanto a diferencias biológicas, como a lo que se espera culturalmente de cada uno. En los muchachos el impulso se expresa más genitalmente, la excitación ocurre más rápido debido, en parte, a que sus genitales son externos y a la acumulación de semen. Por ello el joven necesita aprender a no dejarse llevar por sus impulsos sexuales como si éstos fueran una urgencia que necesita ser satisfecha inmediatamente. En cambio, en las muchachas el impulso se expresa más en la búsqueda de la ternura y el amor romántico y se presenta de manera compleja, envuelto en su afectividad; la mujer es muy sensible al tacto (le gusta que la acaricien) y al oído (le gusta que le digan cosas románticas). Basado en estas diferencias, se han desarrollado pautas culturales distintas para hombres y mujeres, las que conllevan un doble estándar. Por ejemplo, hay más tolerancia para que el muchacho viva aventuras sexuales sin reparar mucho en las consecuencias que éstas puedan tener. En el caso de las niñas, en cambio, por una parte se estimula el romanticismo y la idealización del sexo opuesto y, por otra, se le deja bien claro que es ella la responsable de cuidarse de que no le pase nada. En el caso de las niñas no se habla respecto de su deseo sexual.
Es importante que los adolescentes conozcan que cada persona tiene distintos niveles de “resistencia” ante el estímulo sexual y que es necesario aprender a reconocerlos, puesto que aquello permitirá que la pareja ponga los límites necesarios para no sobrepasar sus posibilidades. También hay que señalar que si bien el pololeo es una etapa en la relación de pareja que permite ir haciendo un camino de conocimiento mutuo y de ir profundizando progresivamente en la intimidad y en el amor, ello no implica que no se deban poner límites a las expresiones de afecto más íntimas. El decidirse a no tener relaciones sexuales durante el pololeo no es un signo de quererse menos ni una falta de compromiso con la relación.

Reflexiona lo siguiente y responde por escrito individualmente.
Es posible controlar y dirigir el impulso sexual.
• Es importante conversar con la pareja respecto de cómo se manifiesta el deseo sexual en cada uno.
• Es posible evitar el embarazo adolescente no deseado mediante un compromiso sexual responsable.
• El comportamiento sexual responsable implica respetar los sentimientos y valores de la pareja.
• Una sexualidad responsable implica el evitar los embarazos no deseados y prevenir las enfermedades de transmisión sexual, informándose y utilizando los métodos apropiados para ello.